SEÑALES DE ACOSO EN ACTIVIDADES INFANTILES Y EXTRAESCOLARES

Uno de los mayores problemas que pueden llegar a enfrentar los niños es el acoso escolar. En los últimos años este ha sido un tema bastante abordado pero sigue siendo un motivo de preocupación. Evitar el acoso y el bullying en las escuelas es un trabajo que también se puede iniciar desde el hogar. No solo con una buena educación y unos valores sólidos, sino velando por el bienestar de los niños al regresar de sus actividades infantiles y extraescolares.

En este sentido, el acoso escolar puede generar consecuencias terribles. No solo desestabiliza y deja pequeños traumas en los niños, sino que los puede llevar a tomar decisiones desesperadas. El acoso deteriora su confianza y los hace sentir desprotegidos en un mundo hostil.

Precisamente por estas razones, el día de hoy queremos compartirte algunos consejos para detectar si tu hijo está siendo víctima de acoso. Identificar a tiempo cualquier anomalía en la conducta de los niños puede salvarlos de frustraciones y dolencias a futuro. Si estás interesado en este tema, quédate con nosotros y descubre los mejores consejos para reconocer el acoso escolar.

¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL DETECTAR EL ACOSO?

Los acosos escolares tienen algo en común: en la mayoría de las ocasiones ni los padres ni los maestros son conscientes de ello. Esto lo convierte en un problema aún mayor. Detectar cuándo ocurre una agresión se vuelve una labor difícil, pero también sutil. Las pistas de estos hechos no suelen estar a simple vista, se requiere de esfuerzo y estrategias para acceder a ellas.

Precisamente por esto, te compartimos algunas claves para detectar si tu hijo está siendo víctima de acoso escolar.

CAMBIOS DE HUMOR

Los niños tienen un patrón de comportamiento. Sus conductas se manejan en un espectro fácilmente reconocible por los padres. Y es que nadie los conoce mejor que sus seres más allegados, precisamente por ello, cualquier anomalía en su humor puede ser reconocida casi de inmediato.

Esta es una gran ventaja. En la mayoría de las ocasiones, los cambios de humor se atribuyen a diferentes factores, pero puede ser un claro indicador de acoso escolar. Los niños manifiestan sus frustraciones y sentimientos de forma involuntaria. Cualquier pista que conduzca a una irritabilidad prolongada, una respuesta enfadada o simplemente una actitud de tristeza continua pueden ser una señal más que clara de acoso escolar.

COMPORTAMIENTOS INUSUALES

Combinado a los cambios del humor, un comportamiento atípico puede resultar un indicador de que algo marcha mal. No se reduce a malcriadeces o actitudes violentas, sino más bien a factores más sutiles como el nerviosismo, el desinterés e incluso el uso de groserías. Este tipo de muestras anómalas llaman la atención de inmediato y en muy pocas ocasiones pasan desapercibida. En la mayoría de las ocasiones se reprimen y castigan, pero, por lo general, no se investigan en profundidad.

Por esta razón, lo mejor que puedes hacer es indagar y descubrir el origen de estos comportamientos. Los niños muy difícilmente son culpables de lo que está ocurriendo. La mejor solución siempre estará en conversar y encontrar una respuesta a esa situación que parece inexplicable.

SINTOMATOLOGÍA PSICOSOMÁTICA

En ocasiones, otro de los grandes indicadores del acoso escolar se encuentra en síntomas que aparentemente no tienen relación. Cuando los niños y niñas presentan sistemáticamente una suma de malestares como dolor de estómago, problemas para dormir o ansiedad, algo está ocasionándolos. Su origen no necesariamente tiene que referirse al acoso, pero puede llegar a ser una señal de este.

Por lo general, un abuso continuado se manifiesta de múltiples formas. Una de ellas tiene que ver con síntomas que no guardan relación con agresiones físicas. Muchas veces esto tiene que ver con un factor psicológico y un efecto postraumático que afecta diferentes aspectos de la vida de los niños. Por supuesto, en estos casos, siempre es mejor consultar a un profesional de la salud, pero no le restes importancia a estas señales.

LAS PISTAS INVISIBLES

Hay algunos elementos que están a simple vista pero suelen pasar desapercibidos. Nos referimos, por supuesto, al material escolar de los niños. Muchas veces en los cuadernos hay pistas invisibles que pueden demostrar abusos o agresiones. Ya sea a través de escritos en las últimas páginas o daños notorios al material. Estas señales tienen mucho para contar.

De igual manera, las mochilas también reflejan cortes, suciedades, daños o elementos que pueden darte una idea de lo que está sucediendo en la escuela. Estos elementos no son despreciables ya que comunican la rutina de los niños de forma no verbal.

También es de vital importancia mantenerse atento a los moretones, golpes o cualquier daño físico que sufran los niños. Aunque es natural que los pequeños de la casa tengan pequeños accidentes jugando, hay heridas que se reconocen como agresiones escolares.

FALTA DE COMUNICACIÓN

No podemos concluir sin resaltar uno de los puntos más importantes: la comunicación. Desde el momento en el que los niños no se sienten seguros de compartir sus problemas con sus padres, comienzan las dificultades. Es necesario que siempre exista un mecanismo que permita la comunicación efectiva, libre de prejuicios y que se base en la comprensión.

Si los niños se sienten seguros, nunca dudarán en compartir aquello que los daña. Precisamente una falta de comunicación, una actitud recelosa y esquiva puede ser una señal de acoso escolar. ¡Mantente alerta!

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Ya que llegaste hasta aquí, solo podemos agradecerte por acompañarnos e informarte acerca de un tema tan importante. Sabemos que para ti lo más importante siempre será el bienestar de los tuyos. Precisamente por esta razón, te invitamos a seguir informándote del tema con nosotros. Ponemos a tu disposición todos nuestros recursos y oportunidades extraescolares. No dudes en comunicarte con nosotros. Queremos ser tu mejor aliado, ¡cuenta con nosotros!